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Archive for 06/11/2006

RSS vs. newsletters

06/11/2006 2 comentarios

Hace tiempo que vengo preguntándome si el RSS está siendo bien utilizado o no por muchos de los que se suben ahora a esta moda. Quienes utilizamos mayormente los boletines electrónicos por e-mail (los newsletters) para mantenernos informados de diversos temas, tenemos la ventaja de que aunque una semana no tengamos tiempo para mirarlos, estarán ahí, en nuestra carpeta filtrada de correo para cuando tengamos tiempo y además nos quedarán ahí archivados para posterior consulta. Lamentablemente hay gente que piensa que el RSS debe sustituir a este tipo de boletines y ahora resulta imposible mantenerse informado asíncronamente, porque o lees tu agregador de fuentes con la frecuencia necesaria o te perderás esas noticias, porque en la sindicación RSS sólo se ofrecen las últimas N noticias (aunque las puedas buscar luego… ¿cómo buscar aquello que desconoces que se ha publicado?). Por tanto creo que es un grave error de concepto hacer lo que hizo en su momento @Euskadi:

Además, ya no recibirás más e-mails de cyberEuskadi. Para seguir el blog podrás utilizar la sindicación RSS bien en tu navegador (…)

La solución idónea pasa por mantener el boletín aunque sólo sea como un medio paralelo que envíe los titulares de las nuevas noticias y las enlace con su ubicación (¡permanente por supuesto!) en el web (URL). Así se conservan todas las ventajas de ambos medios: el correo-e y la WWW (con el moderno añadido a este, de la sindicación RSS para cuando tenemos más tiempo de pillar las noticias frescas).

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Tecnologías inalámbricas basadas en microondas: ¿ya sabemos lo que estamos haciendo?

06/11/2006 3 comentarios

WLAN, un potencial peligro para la saludParece que ya nadie se acuerda de la movida que hubo a cuento de las antenas de telefonía celular (o móvil como se empeñó Telefónica en que dijésemos aquí). Y alegremente todas las instituciones, los operadores, las escuelas, los hoteles, los bares, las universidades, hacktivistas, empresas, más empresas, hasta nuestros vecinos… se están lanzando a extender redes todas ellas variantes que usan la misma tecnología de microondas: Wi-fi, WLAN, Wi-Max, Bluetooth, RFID, etc. Y los usuarios aplauden como inocentes niños contentos con su juguete nuevo, y piden más y más… sin fijarse en que ese juguete puede estar envenándonos poco a poco.

Las operadoras de telefonía móvil fueron las primeras responsables, con el beneplácito de las administraciones, en saltarse en hasta entonces sagrado principio de precaución, que debe regir todo lanzamiento al mercado masivo de una tecnología nueva potencialmente peligrosa para la salud, y sin tener idea de los efectos que causarían las radiaciones de microondas constantemente emitidas más cerca o más lejos de nuestros ignorantes cuerpos (no olvidemos la característica tan conveniente -para los emisores- de este tipo de polución: no se ve, no se huele, no se oye…), comenzaron a meternos a todos sin pedirnos permiso en el mayor experimento clínico jamás realizado.

Los signos alarmantes estaban ahí: el dinero no es tonto y las compañías de seguros en ningún momento se arriesgaron a asegurar a las operadoras de telefonía contra los posibles daños causados por sus antenas o teléfonos… ¡Qué más da! Siguieron adelante. A mí me recuerda, y me aterroriza pensarlo, en lo que pasó con el tabaco. Durante decenios nos vendieron ese producto sin advertir de los riesgos. Luego surgieron los primeros informes epidemiológicos que relacionaban su consumo con el cáncer de pulmón y otras enfermedades. Las tabacaleras intentaron taparlo. Hasta que les fue imposible. Luego vinieron las demandas millonarias, las prohibiciones y el repliegue de la industria… ¿No vamos hoy día camino de lo mismo? Deberíamos aprender de nuestro pasado para no repetir errores que cuestan millones de vidas.

Algunos deberían reflexionar antes de subvencionar, extender y recomendar este tipo de tecnologías como si fuera algo inocuo. Al menos algunos empiezan a espabilar en otros lugares. ¡No seamos los últimos, por nuestro bien!

PS: La OMS aún no ha terminado su estudio acerca de los efectos de este tipo de radiación (y otras). ¿Qué va a pasar si concluyen, como muchos otros estudios de menor alcance hasta ahora realizados, que las radiaciones usadas por estas tecnologías causan problemas a medio o largo plazo en el ser humano, aparte del conocido efecto calorífico a corto plazo?