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Diagonal publica mi carta sobre su supuesto 'accionariado popular'

24/03/2007 1 comentario

Aunque en el pasado he criticado a este medio alterinformativo con el que colaboro ocasionalmente, por no haber publicado cartas que les enviaba, ahora debo congratularme de que lo hayan hecho, aunque haya sido con cierto retraso, pero abriendo así la posibilidad de que se abra un interesante debate entre sus suscriptores acerca del modelo de control que podemos tener sobre él quienes contribuimos a financiarlo.

He aquí la carta:

¿Accionariado popular en Diagonal?

En un breve autopromocional de la p. 3 del número 46 de Diagonal
podíamos leer que se describían las suscripciones a este medio como un
‘accionariado popular’. Si fuera así sería una gran idea, y convertiría a
Diagonal en una entidad plenamente democrática y en manos de sus lectores.
Por medio de su web los suscriptores podríamos, con nuestra contraseña
privada, acceder a debatir y determinar la línea editorial, modificaciones
en las secciones, fiscalizar la gestión de los
responsables, decidir cuánto se cobra por la publicidad, cuánto pagamos a
los asalariados, elegir artículos que publicar en los próximos números o
temas sobre los que elaborar reportajes. ¡Qué gran idea y qué ejemplo de
coherencia en un medio tan libertario! Pero… ¡ay! me temo que no es así,
ya que nada indica que los suscriptores seamos realmente dueños del medio
y en la página del web que describe el funcionamiento de Diagonal se
explica claramente que los que deciden son los trabajadores y en todo caso
los colaboradores, pero nada de verdadero accionariado popular. Así que
pido un poco de coherencia o que al menos se cuiden un poco los términos.

Poco después de haberla enviado (hace justo 2 meses) me contestaron de dicho medio, aunque a nivel particular y sin pretender representar su voz, juzgando que lo que yo proponía no podía funcionar. He aquí el mensaje de este colaborador, cuyo nombre no daré por respetar su privacidad, y que publico aquí para dar pie a que los lectores opinen y se posicionen:

HOla Manuel, no puedo mas que comentarte algo sobre tu carta. Vaya
por delante, que se agradece el esfuerzo por asegurar que nos nos
desparramemos y mantengamos cierta coherencia.
Pero el ser accionista de algo, el ser quien lo financia, no implica que
se decida los contenidos. Propiedad y decision son cosas diferentes.
POr otro lado, Es realmente internet un espacio democratico? todo el mundo
lo usa igual, y con la misma frecuencia?
El modelo que tu planteas de particpacion del publico, ya ha sido ensayado
con los Indie media, a nivel mundial. POr favor, busca cuales han sido las
reflexiones resultantes. Eso en cuanto a lo del voto por internet.
La experiencia de discusion por la red, del Diagonal, ya que tenemos una
asamblera virtual, no indican para nada que sea mas democratico: hay una
tendencia a que decide el que mas habla o escribe, nada mas. POr eso
mantenemos la asamblea presencial.
POr otro lado, para proponer temas, articulos, hacer llegar criticas, etc,
no hace falta ser accionista, cualquiera lo puede hacer, ahora mismo. Eso
si, el grupo editor tiene capacidad de no seguir la propuesta. Pero de
hecho, con el voto por internet, pasaria lo mismo.
Por ultimo, por favor, nuestra web tiene una parte sobre el encuentro
anual del colectivo con su entorno y los movimientos sociales. En ella se
habla de que se rendiran cuentas, discutiran las lineas de la publicacion,
etc. en reuniones presenciales y publicas. Ese es nuestro maximo organo de
decision, la reunion o asamblea con nuestros lectores.
En todo caso, lo que nos puedes criticar, es que dicho encuentro, a nivel
estatal, no se haya hecho. Y no es un problema de coherencia, sino de
capacidades.
Pero con un entorno tan presto al apoyo y al contruir juntos, seguro que
nos es cada dia mas facil.
Salud

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La carta que Diagonal no me publicó

El pasado día 13 escribí una carta al periódico Diagonal, en el que suelo colaborar, para quejarme de ciertas falsedades que publicaron en un artículo de Pascual Serrano (de Rebelion.org). Desde entonces han salido publicado 2 nuevos números del bimensual, pero mi carta no aparece publicada.

A continuación copio la parte de la carta relativa a dicha queja, para al menos dejar constancia aquí, aunque sigo creyendo que Diagonal, como medio que publicó el artículo que incurría en dicha incorrecciones, debería también publicar mi queja denunciándolas:

Quisiera mostrar mi sorpresa por el artículo de Pascual Serrano en el nmero 38 titulado «Érase una vez en 1996». En él se insiste en varios momentos en una misma idea que es incorrecta, e imagino fruto más de la ignorancia que de un deseo de colgarse más medallas de las que sin duda merecen los creadores de Rebelion.org. Por la narración que nos hace Serrano del nacimiento de su webzine, poco menos parece que hubiesen partido del desierto («Sin duda fuimos los primeros») y que no había nada antes de lo que ellos crearon. «(…) no había medios de comunicación (…) que usasen ese recurso» dice, en relación a la WWW. Yo por aquel entonces llevaba algunos años trabajando con Internet y aunque sí es cierto que 1996 supuso un antes y un después para la Web en España, su afirmación me parece inexacta, dado que ya existían medios y periodistas que trabajaban en la Red mucho antes del nacimiento de la WWW. Más adelante insiste en que «no había modo de conseguir noticias», «no podía tener acceso a información internacional diferente a los grandes periódicos», «no podían saber lo que pasaba en Guatemala o Iraq» (olvidando la existencia de los newsgroups de Usenet, que existían por decenas de miles, o las listas de distribución) e incluso «no existían los buscadores» (ignorando que estos existían incluso antes que la WWW, y que en ese mismo año todos los que usábamos la web disponíamos del Google de entonces: Altavista). Sin restar mérito a lo que crearon, creo que hablar ahora de aquellos tiempos incurriendo en estos errores no es de recibo.

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Aclaración sobre mi primera columna en Diagonal

Ante la publicación de mi primera colaboración sobre tecnología en el bimensual Diagonal quiero aclarar que ha sido modificada por los responsables de la sección Saberes de dicha publicación, contra mi voluntad, en aspecto que puede parecer trivial pero no lo es.

En dicha columna menciono mi proyecto El-Clamor-de-la-Red.info. Este proyecto desde un principio ha sido creado expresa y públicamente como un proyecto personal de Manuel Casal Lodeiro. Y siendo coherente con ello, en mi texto original se mencionaba como «mi experimento El-Clamor-de-la-Red.info». Pese a mi opinión firme en contra de modificarlo, ha aparecido como «el experimento…» con lo cual parece que estoy haciendo una promoción encubierta de un proyecto propio pero ocultando que lo es. Quiero dejarlo claro aquí, y procederé a publicar el texto original aquí y en El Clamor para que nadie me juzgue erróneamente un texto que a mi entender queda poco honesto.

Categorías: De Reflexionibus Reti

Diagonal, de sabios es rectificar

Portada del periódico DiagonalParece mentira que la gente aún cometa estos peligrosos errores en Internet: pedir números de tarjeta de crédito en páginas no seguras. El periódico Diagonal es una valiosa iniciativa, pero me parece lamentable que hasta hace escasos días pidieran a sus potenciales suscriptores que enviasen su número de tarjeta por medio de una página no segura pues muy fácilmente podían acabar en manos de delincuentes que tengan instalados packet-sniffers en cualquier ordenador entre el del visitante y el de Diagonal. Puedo comprender que la ignorancia lleve a la gente a cometer estos fallos, aunque me parece difícilmente justificable a estas alturas realizar un web demostrando semejante despreocupación por la seguridad y privacidad de los lectores, sobre todo porque Nodo50, donde parecen estar albergados y quienes por lo visto se encargan del mantenimiento del web, tienen bastante experiencia y sobre todo conciencia de estos temas. Afortunadamente han hecho caso del aviso (por medio de un certificado de Nodo50, se supone que uno se tiene que fiar de dicho certificado autoemitido…. en fin), aunque no se han dignado en agradecerlo ni en responder al mensaje, y ahora uno ya se puede suscribir a Diagonal con seguridad y así apoyar a el proyecto de este medio independiente.

Vendo mis dominios

09/04/2008 1 comentario

Por si hay alguien interesado, acabo de poner una serie de dominios en venta en SEDO, la mayoría por no poder desarrollar los proyectos para los que los había pensado. Aquí tenéis el listado. Si hay alguien interesado, que me contacte.

Actualización 10/04/2008: más dominios:

Actualización 28/06/2008: más dominios:

Actualización 23/07/2008

Pongo enlaces a los dominios, a sus propias páginas (si las tienen) y a su página en SEDO.

Categorías: De Reti Commerciali

Crítica a Pascual Serrano

23/03/2008 1 comentario

Pascual SerranoPascual Serrano, un dos creadores do webzine contrainformativo Rebelion.org, fala a cotío da importancia de contrastar a información, unha das eivas, disque, deste tipo de medios. Pero el cae na incoherencia de non soamente non contrastar algún dos datos que máis lle gusta repetir cando fala do nacemento do seu medio (seu e dun pechado grupo dunha ducia de xestores, segundo el mesmo recoñece e defende), senón que cando se lle fai ver que son errados, insiste en continuar espallando esa desinformación.

Estoume a referir a certas apreciacións que lle lera primeiramente no bimensual Diagonal, e que despois de llos ter rebatido nunha carta ao mesmo medio, en esixencia dun maior rigor, hoxe lle volvín escoitar na gravación da súa conferencia en Compostela no pasado outubro no simposio Pobre Mundo Rico. A saber: que en 1996, cando botou a andar o seu webzine, non existían medios de comunicación en Internet, que non existían os buscadores, e… (isto é novo e mesmo máis falso) que apenas existía o correo electrónico. Faría ben Pascual Serrano en documentarse mellor, porque ou lle falla a memoria ou coñecía moi mal a Rede daquela e non se molestou en paliar ese descoñecemento nestes xa case 12 anos. O que non ten xustificación ningunha é que cando se lle corrixen os seus erros dando datos acerca da existencia de medios online, buscadores, newsgroups, etc. naquelas datas, el teime en negalos, como quen quixer gabarse de ter inventado a roda ou colgarse a medalla de pioneiro absoluto nunha Rede que aínda hoxe demostra non coñecer especialmente ben: velaí como mostra a súa errada apreciación de que os usuarios que envían novas a Menéame non achegan nada novo ás mesmas e se limitan a copiar a ligazón, cando o seu xeito de titularen e presentaren mediante comentarios de seu as novas ten unha clarísima incidencia na difusión e éxito das mesmas. Ou cando afirma que acaba de coñecer FirmasOnLine, un vello sistema de votación de iniciativas populares por Internet, que cuxa utilidade el despreza simplemente porque inclúe publicidade (pero isto merecerá outro comentario noutro lugar).

Así que unha vez máis, desde aquí, esixo rigor a quen desde múltiples púlpitos fala como experto da contrainformación na Internet.

Categorías: De Stultitia in Reti

DNI electrónico: ¿amenaza u oportunidad?

(Versión original del texto que publicó editado Diagonal en su número 53)

En estas mismas páginas y en otros medios atentos a las amenazas contra los derechos humanos hemos podido leer advertencias sobre los peligros que nos acechan tras esas novedad tecnológico‑administrativa del DNI electrónico. La sombra del Gran Hermano informático es alargada y ahora nos alertan de que ha llegado hasta ese documento que todos llevamos encima (que nos obligan a llevar, no lo olvidemos). La incorporación de un chip al tradicional documento de identidad abre toda una serie de posibilidades aun por explorar. Pero ¿por qué sólo considerar las que implican un mayor control por parte del Estado? Como siempre, la tecnología está al servicio de la ideología dominante. Por ello su uso está encerrado en los límites del Real Decreto 1553/2005 que lo puso en marcha y que básicamente se orientan a facilitar trámites administrativos y comerciales por vía electrónica. Pero pensemos por un momento en las posibilidades que abre y que no están expresamente en esa ley: “Todas la personas físicas o jurídicas, públicas o privadas, reconocerán la eficacia del documento nacional de identidad electrónico para acreditar la identidad”. Es decir, en teoría serviría para permitir la identificación electrónica en un proceso de votación telemático. Si nos apoyamos en esa validez para darle un uso político al DNI digital podríamos abrir las compuertas de la presa que mantiene hoy en día como inviable la Democracia Directa, ya que cualquier debate en torno a dicho sistema de gobierno ciudadano choca tarde o temprano con quienes alegan que no es factible estar organizando referenda cada semana para que los ciudadanos puedan decidirlo todo. La existencia de redes ubicuas como Internet y la telefonía móvil, unida a esta arma democrática en que podemos convertir al DNI electrónico, desmontaría ese argumento y abriría un esperanzador camino para la recuperación de la soberanía por parte del ciudadano. Con esta nueva herramienta ¿nos controlará el Estado a nosotros, o nosotros a él?

Movilizaciones invisibles

22/06/2006 2 comentarios

(Esta es la versión original del texto que salió publicado en Diagonal de forma reducida -primero me pidieron reducirla a 2.500 caracteres y más tarde a 2.000-, y modificada contra mi voluntad. He modificado el tipo de énfasis usado en Diagonal, que usa comillas simples, por el más adecuado de las cursivas.)

Llevo un tiempo reflexionando sobre las movilizaciones que en la Red toman la forma de lo que podríamos denominar manifestaciones virtuales. He observado cómo se ponen en marcha, se promocionan y se hacen visibles estas movilizaciones de masas (?) internautas. Todos hemos firmado alguna vez algún manifiesto on-line, hemos participado en campañas de correos electrónicos para impedir alguna ejecución, etc. etc. Prácticamente desde sus inicios Internet ha servido no sólo para difundir demandas sociales, sino también para sumar apoyos, bajo las más variadas formas. De hecho algunas, como el procedimiento para la creación de newsgroups están perfectamente reglamentadas desde hace décadas y forman una de las partes más democráticas de la Red (al menos hasta donde el concepto de un e-mail, un voto puede ser considerado democrático).

Pero no pretendo ahora reflexionar sobre ese tipo de procedimiento internos de la Red-de-redes, y tampoco sobre las acciones de mail-bombing que tan buenos resultados han proporcionado a cibercampañas de todo tipo, ya que en este caso, al estar focalizado el objetivo en un (o una serie limitada de) correo electrónico al que convencer o presionar con el peso de dicha movilización on-line, no existe ningún problema como el que surge con esas otras manifas virtuales en las que simplemente se suman nombres, firmas (más o menos válidas, más o menos autentificables) a una lista que va reflejando un contador… y que nadie suele ver, a no ser que visite expresa y voluntariamente la página donde reside. Ahí precisamente radica, a mi entender, el problema que imposibilita que una manifestación virtual de ese tipo (petitiononline.com p.ej. u otras más gráficas como las de manifestacionvirtual.com) tengan una repercusión social que las convierta en equiparables a las manifestaciones callejeras.

Porque si el objetivo es remitir esas firmas a una autoridad específica, o presentarlas legamente ante alguna instancia de participación ciudadana, entonces no importa que la manifestación virtual no haya sido muy visible, mientras se hayan recibido y computado el número deseado de apoyos. Pero si tratamos de volcar a la Red el efecto que produce una manifestación en la calle, donde una serie de personas (mayor efecto cuantas más son) ocupa el espacio público, haciendo visibles sus peticiones ante vecinos y viandantes, que las ven y las escuchan aunque no quieran y cuyo transitar por la ciudad (o la carretera) se ve interrumpido inevitablemente durante unos minutos …entonces no lo estamos logrando. ¿Acaso no es ese el propósito, el mecanismo por el cual una manifestación real logra su efecto? (Ya no entro en la repercusión mediática, posibles altercados, autorización o no, y otras circustancias que influyen en dicho efecto.)

Pero en Internet el problema radica en que no tenemos algo como una calle por la cual deban pasar obligatoriamente los internautas y cuyo paso puedan cortar en un momento dado un grupo de ellos para visibilizar sus demandas. Este es un grave hándicap que lastra desde sus comienzos la expresión colectiva en la Red. En mi opinión una posible solución pasaría por construir esa calle común donde visibilizar la voz de la masa internética, mediante una cesión masiva de espacios personales, que hiciera que cualquier internauta, visitase la página que visitase, se encontrase con una pequeña imagen y/o texto que reflejase esa expresión popular. Intentando darle forma a esa idea he lanzado el proyecto experimental El-Clamor-de-la-Red.info. Considero que sería muy importante salvar ese hándicap para amplificar la Internet social y disponer de un espacio común e ubicuo de expresión ciudadana. Parece muy difícil y técnicamente sólo la cesión voluntaria de un pequeño espacio web en cada blog, página personal o portal, podría lograrlo. Eso sí: ese espacio deberíamos cederlo sin condiciones y estar dispuestos a que fuese utilizado incluso por aquellas propuestas a las que el cedente es contrario. Una demostración de verdadero compromiso democrático ciudadano. ¿Lo llegaremos a ver algún día?

Categorías: De Reflexionibus Reti